· · Comentarios

OLGA PRIETO

· · Comentarios

 

 Mis joyas cuentan mi historia, de donde vengo, lo que amo, lo que inspiran y lo que soy. Funden el pasado de México y mi manera de mirar el presente. 

Con apenas 25 años me trasladé a vivir a Venezuela y después a México dónde descubro un mundo fascinante, lleno de color, energía, de luz pero sobretodo la artesanía, en cada esquina, en cada calle, se puede ver un artesano haciendo una pieza única, y empiezo a darme cuenta de lo bello que es lo único, lo que no tiene molde, lo que es realmente diferente.

Yo soy farmacéutica y de algún modo siempre me atrajo la alquimia, las fórmulas especiales y me empiezo a sentir cautivada por todo esto que me rodea.
Sueño mis piezas como si pintara un cuadro... el latón, es el lienzo, el yunque, el martillo y el fuego son los pinceles y el color de las piedras... las acuarelas.
Las piedras son la esencia de mi trabajo. Zafiros, Esmeraldas, Aguamarinas, Rubís...las escojo una a una, en función de sus formas caprichosas y de su peculiaridad, convirtiendo cada pieza en un joya única e irrepetible.
Las joyas tienen alma, más allá del valor material con el que son hechas, está el valor inmaterial, abstracto, puro y ancestral con el que son creadas. Eso es lo que las convierte en eternas.